sábado, 1 de marzo de 2014

BRAVE STORY. UN NUEVO VIAJERO, de Miyuki Miyabe

Título: Brave Story. Un nuevo viajero
Autora: Miyuki Miyabe
Traducción: Eva González Rosales
Editorial: Quaterni
Págs: 552
Precio: 22,50 €

¿Eres un aficionado a los videojuegos? ¿Te sumerges en ellos para vivir otras vidas, ser el héroe de mundos fantásticos? ¿Qué pasaría si de pronto pudieras entrar en tu videojuego favorito para conseguir algo en la vida real? La respuesta, o al menos una bastante válida, la encontrarás leyendo Brave Story. Un nuevo viajero, la novela de Miyuki Miyabe de la que os vengo a hablar a continuación.
Wataru es un niño al que le gustan mucho los videojuegos y las historias de fantasmas. No es de extrañar, por tanto, que al escuchar los rumores sobre los fantasmas que habitan un edificio en construcción abandonado cerca de su casa, el chico decida ir a investigar. Sus investigaciones le llegan a encontrar por casualidad una puerta a otro mundo, un lugar fantástico muy parecido a los de los videojuegos a los que es aficionado. Más tarde, Wataru deberá convertirse en un Viajero de este mundo, llamado Visión, con el fin de arreglar las cosas en su maltrecha familia. ¿Conseguirá su objetivo?
Nunca me han gustado los videojuegos, aunque entiendo que a los demás puedan gustarles. Al fin y al cabo, sumergirse en un videojuego se parece a sumergirse en los mundos imaginarios de los libros, y de eso sí que sé bastante. Y he aquí una novela juvenil que aúna las dos cosas: los videojuegos y los mundos imaginarios literarios.
Todo gira en esta historia en torno a Wataru, un chico de once años para nada valiente que ve cómo las cosas se complican cada vez más y más en su pequeña familia. La desesperación, las ganas por arreglar las cosas, le llevarán a emprender una aventura fantástica en un mundo llamado Visión. Si consigue llegar hasta la torre del destino, su deseo se cumplirá. Si no lo hace, ¿quién sabe lo que le podrá pasar en un mundo lleno de peligros y animales que hablan y se mueven como si fueran humanos?
El libro se divide en dos partes. La primera, de ritmo bastante lento pero efectivo, está anclada en la realidad de Wataru, una bastante dura para un chico de once años, con padres a punto de divorciarse, maridos infieles, esposas deprimidas y muchas otras cosas que pueden escaparse del entendimiento de alguien tan joven. Sorprende encontrar este tipo de temática en una novela destinada a jóvenes lectores. Pero, por otro lado, creo que es bueno no tratar a los chicos como si en vez de jóvenes fueran figuras de cristal. Un poco de realidad a tiempo no le viene mal a nadie.
La segunda parte es del todo fantástica, pues transcurre en Visión, un universo paralelo en el que Wataru vivirá cientos de aventuras (aunque, como este es tan solo el primer libro de la saga, no sabremos cómo acaban las peripecias del niño) acompañado por amigos con forma de lagarto, gato, pájaro… Se trata este de un mundo amable, por un lado, pero muy cruel, por otro. Un mundo en el que Wataru irá, poco a poco, convirtiéndose en todo un valiente.
Es curioso que en España prácticamente se obligue a los escritores de novela juvenil que se ciñan a un máximo de doscientas páginas, cuando vemos que en el extranjero las novelas juveniles suelen ser gruesos volúmenes la mar de interesantes. Este sería el caso de Brave Story. Un nuevo viajero, un libro cargado de aventuras, pero también de momentos para la reflexión tanto para adultos como para jóvenes. Un libro a tener en cuenta para los que se inician a edades tempranas en la lectura.
Brave Story. El nuevo viajero es el primer volumen de la saga Brave Story (el siguiente de la colección, Brave Story. La torre del destino, ya está a la venta). El libro, publicado por primera vez en Japón en 2003, además de contar con numerosísimos lectores, recibió el Premio Batchelder en 2008 en Estados Unidos al mejor libro infantil y juvenil escrito en idioma no inglés. La saga es tan popular, que hasta se han hecho videojuegos, comics, etc, basados en la historia.
Dicho esto, ¿te atreves a emprender esta aventura junto a Wataru y sus amigos?

Cristina Monteoliva