sábado, 30 de septiembre de 2017

GRANADA NOIR 3 ARRANCA CON FUERZA: Crónica de la jornada inaugural.

El viernes 29 de septiembre de 2017 fue un día muy ajetreado para los amantes de las historias negras en Granada. Este era el día en el que por fin comenzaba Granada Noir 3, la más ambiciosa de las jornadas de novela, cine y relato negro en general que se ha celebrado hasta la fecha en esta capital y la provincia.


La primera de estas jornadas giró en torno al libro H Negra, una obra compuesta por 22 relatos y 22 ilustraciones que reivindica la figura de la mujer en las historias de corte negro. Las autoras de estos relatos son: Nieves Abarca, Celia Blanco, Valeria Correa Fiz, Patricia Esteban Erlés, Cristina Fallarás, Empar Fernández, Espido Freire, Milagro Frías, Berna González Harbour, Susana Hernández, Cristina Higueras, Paula Iwasaki, Raquel Lanseros, Mabel Lozano, Vanessa Monfort, Clara Peñalver, Eva Redondo, Rosa Ribas, Marta Robles, Beatriz Rodríguez, María Zaragoza y Anna María Villalonga. Y los ilustradores: Tyto Alba, Raquel Aparicio, Laia Arqueros, MBRichart, Riki Blanco, Enrique Bonet, Arturo Elena, Pepe Farruqo, Sagar Forniès, Jorge González, Maite López, Sara Morante, Elena Odriozola, Javier Olivares, Joaquín Pertierra, Dídac Pla, Esteve Polls, Paco Roca, Alfonso Rodríguez Barrera, Santiago Sequeiros, Eva Vázquez y  Fernando Vicente. El prólogo corre a cargo de Fernando Marías.


A las 14 horas, tuvo lugar la rueda de prensa oficial en el Patio del Toro, uno de los restaurantes más típicos y antiguos de Granada, situado en la céntrica calle Mesones. A esta cita con la prensa, y primera toma de contacto con la ciudad, acudió una buena representación de las autoras y los ilustradores que forman parte del equipo de H Negra.

H Negra es un libro en el que los relatos y las ilustraciones no solo conviven en armonía, sino que se complementan a la perfección. Las ilustraciones de los 22 artistas son verdaderas obras de arte y como ellas merecen estar expuestas, al menos por unos días, en la Sala de Exposición de Caja Granada, en Puerta Real. La inauguración de esta exposición tuvo lugar a las 19 horas. A la misma acudieron, además de los organizadores de Granada Noir y representantes de la cultura, algunas de las autoras y unos cuantos ilustradores del libro.




Aunque ya se había hablado un poco del proyecto H Negra durante la inauguración de la exposición de las ilustraciones del libro, aún faltaba la presentación oficial del mismo. Esta tuvo lugar a las 21 horas en el restaurante TTT. Una vez todos reunidos, Fernando Marías, María Zaragoza, Marta Robles y Javier Olivares hablaron de este proyecto en el que la mujer no es presentada ni como la “mala malísima” ni como la “víctima inocente”, sino como un personaje lleno de matices contrapuestos que dan buena cuenta de la imperfección del ser humano. Según Fernando Marías, la premisa que todas las autoras tuvieron a la hora de escribir su obra es que las protagonistas de los relatos negros no tenían que tener “ni placa ni pistola”. Cada autora trabajó más tarde en coordinación con el correspondiente ilustrador, de forma que texto e imagen fueran en perfecta sintonía.
¿Y qué es la H de H negra? Puede ser de heroína, o de hija de puta, comentó María Zaragoza, pues las dos cosas no tienen por qué estar reñidas. Tanto ella como Marta Robles hicieron breves pero vehementes exposiciones con las que defender y reivindicar el papel de la mujer en todos los ámbitos, en general, y en el de la novela negra en particular. Hay que terminar, en definitiva, con los roles clásicos del género para alcanzar una verdadera igualdad.



A los micros, y en este orden: María Zaragoza, Javier Olivares y Marta Robles. 


Para todos aquellos que queráis ampliar información sobre este libro antes de que lo reseñemos en el blog, en especial sobre lo que Fernando Marías puede contar de él, y sobre las ilustraciones del mismo, os dejo el siguiente enlace al que, a mi parecer, es el mejor artículo publicado hasta el momento sobre la jornada inaugural de Granada Noir: http://www.unperiodistaenelbolsillo.com/hnegra/
No puedo terminar este artículo sin animaros a participar en Granada Noir recordándoos que son muchos los eventos que van a tener lugar hasta el 20 de octubre y que las presentaciones y conferencias van a celebrarse en ubicaciones más céntricas y en horarios más asequibles que el año pasado. Tenéis toda la información en: http://granadanoir.com/

Cristina Monteoliva

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Hablemos del PROCESO DE CORRECCIÓN (II)


Hace casi un mes, escribí un artículo titulado Hablemos del proceso de corrección. Acababa de poner punto final al borrador de mi nueva novela y estaba en la primera fase del proceso de corrección. En ese momento, me pareció buena idea hablaros someramente de lo que son las correcciones. Ahora que estoy muy metida en el proceso, y tal vez un poco desquiciada, quisiera hablaros de otros aspectos del mismo, tan laboriosos como necesarios a la hora de dar de verdad por terminada una obra literaria.
Mi obra tiene alrededor de cien páginas, tal y como está distribuida actualmente. Pues bien: en estos casi treinta días, no he conseguido salir de las veinticinco primeras. Cada vez que creo que voy a conseguir avanzar hacia otro tramo de la historia, me doy cuenta de que puedo mejorar algo y vuelvo hacia atrás. Y es que si bien en la primera lectura global todo puede parecer bastante simple, no es hasta que te metes de lleno en las correcciones cuando te das cuenta de tus verdaderos fallos, de todo lo que puedes mejorar. En esta fase, tenemos que tener en cuenta:
-Toda buena historia ha de tener un buen comienzo. Porque la primera impresión sí que importa. Esfuérzate en ese primer párrafo, en esa primera página, en ese primer capítulo. Piensa que son la carta de presentación para el editor al que luego mandarás tu obra y, más tarde, para tus lectores. Poca gente tiene la paciencia de seguir leyendo tras un mal comienzo, por si acaso luego la cosa mejora. Así que dedícale a esto todo el tiempo que haga falta.
-El estilo ha de ser siempre el mismo para un mismo narrador y un mismo personaje, a no ser que haya algo que indique lo contrario. Esto último no es imposible, aunque sí lo veo difícil. Tal vez en otro artículo podríamos hablar de ello, pero ahora mejor que sigamos avanzando.


-El rococó ha muerto: ahora menos es más. Las buenas historias no necesitan adornos innecesarios, diálogos que no van a ninguna parte, ni ningún otro tipo de paja que desvíe al lector de lo que de verdad importa. No te encariñes demasiado con esa frase que tan bien te ha quedado. Si está de más en el texto, tendrás que borrarla y seguir adelante.
-No dejes flecos. Las pistas falsas pueden hacer que tus lectores pienses que eres un farsante. Si planteas algo en tu historia y más adelante no se resuelve, elimínalo de la trama.
-Por mucho que tengas que reescribir, por mucho que tengas que exprimir tus cansadas neuronas, no pierdas nunca de vista los objetivos que buscas con tu obra. Ten siempre claro cuál es el argumento de tu obra, qué temas toca, quiénes son tus personajes, sus motivaciones y hacia dónde ha de ir la historia.
-Tómate todos los descansos que necesites. A menudo vas a sentirte como si se te recalentara el cerebro y no pudieras más. Lo mejor en esos momentos, a no ser que tengas una fecha de entrega o un editor presionándote, es que te alejes del texto uno o dos días. Cuando vuelvas a él, seguro que lo ves todo más claro y puedes seguir adelante con la corrección.
Eso es todo por ahora. No sé si mis consejos os servirán de algo, pero yo tenía que desahogarme, que esto de corregir es muy pesado y no paro de contarme cosas a mí misma entretanto.
Y ahora, ¡a corregir!



Cristina Monteoliva

Reseña: EL RAPTO DEL PRÍNCIPE MARGARINA, de Mark Twain, Philip Stead y Erin Stead.

Título: El rapto del príncipe Marganina
Autores: Mark Twain y Philip Stead
Ilustraciones: Erin Stead
Traducción: Mercedes Guhl
Publica: Océano Travesía
Páginas: 152
Precio: 17,95 €

Algunos autores mueren dejando obras inconclusas. La mayoría de ellas no tienen gran valor: son meros borradores que tal vez sus autores jamás habrían sacado a la luz en vida. Muchas, sin embargo, con autorización de los familiares del escritor, se acaban publicando. Los lectores fieles a la obra de ese autor pueden llegar a sentirse, más tarde, decepcionados. Y con razón pues, como he dicho antes, muchos de esos escritos no deberían haber visto la luz. Pero, ¿y si de pronto encontráramos una obra inconclusa de un célebre escritor y decidiéramos completarla para ofrecer una obra digna tanto del autor como de sus lectores? La respuesta a esta pregunta la encontraréis en El rapto del príncipe Margarina, de Mark Twain y Philip Stead, precisamente el libro que os vengo a comentar a continuación.
Johnny es un chico con una existencia triste en un país en el que las cosas no mejoran nunca para los pobres. Un día, su abuelo, un hombre que no le trata especialmente bien, le ordena ir a vender a su único amigo, el pollo cuyo nombre es Hambruna y Pestilencia. Johnny le dará su pollo a una anciana. A cambio, esta le entregará unas semillas mágicas. Tras comer la flor que brota de una de estas semillas, la vida de Johnny cambia para siempre. La aventura no ha hecho más que comenzar.
En 2011, el doctor John Bird, experto en la obra de Twain de la Universidad de Winthrop, acudió a los archivos que la Universidad de California de Berkeley tiene del célebre autor con el fin de elaborar un recetario de cocina “twainiano”. En su búsqueda, se encontró con un archivo que contenía la palabra “margarina”. Al examinarlo detenidamente, se dio cuenta de que aquello no tenía nada que ver con la cocina, sino que se trataban de las notas inconclusas de un cuento infantil. Unas notas que, sorprendentemente, habían pasado inadvertidas hasta la fecha. La historia completa sobre este hallazgo y cómo se procedió después con él podéis encontrarla al final del libro en un apéndice titulado Nota del editor.
Si aquello que encontró el doctor Bird solo eran unas notas, que dejan constancia que en algún momento Twain intentó escribir un cuento infantil guiándose, pues también se sabe, de las narraciones orales que inventaba para sus hijas pequeñas cada noche, ¿cómo es que estamos hoy ante un libro completo? La respuesta la tiene Philip Stead, el encargado de coger estas notas y elaborar un cuento coherente y, he de decirlo, maravilloso.
Philip Stead no solo es escritor, sino también un personaje más de esta historia. Así, cada vez que ha de inventar algo que no está las notas de Twain o lo que lee en ellas no le gusta, pues no le da pie a crear una mejor historia, nos lo hace saber abriendo, por así decirlo, un paréntesis en la narración. ¿Cómo hacerlo de forma que no resulte pesado? Contando otra historia aparte. Una en la que Stead se imagina tomando el té en una cabaña en un lago con el fantasma de Twain. De vez en cuando, ambos autores discuten por lo que le pasa al joven Johnny, hasta que Twain decide desaparecer (imagino que ahí es cuando se acabaron sus notas) y deja a Stead solo con la dura tarea de acabar el cuento. El resultado final es una conmovedora historia sobre un chico desafortunado que acaba encontrando la amistad; un alma buena que sabe decir las palabras justas en cada momento; y una aventura que nos viene a demostrar que nadie es mejor que otro por su posición social.
El texto viene acompañado por las preciosas ilustraciones en colores pastel de Erin Stead, capaces de transmitirnos a la perfección el espíritu amable y valiente de esta historia y sus personajes, siempre con un toque irónico. Para realizarlas, leo al final de este libro, Erin utilizó técnicas tan dispares como el grabado en madera, tinta, lápiz y hasta una cortadora láser.
No tengo ni idea de qué pensaría Twain, si estuviera vivo, sobre El rapto del príncipe Margarina. Supongo que el resultado final no se parecerá mucho a ese cuento que, según nos relata también este libro, creara a partir de un dibujo anatómico de una revista del siglo XIX. ¿Le parecería mejor o peor que lo que él tenía en mente? Imposible saberlo. Lo que sí sé deciros es que yo, como escritora, me sentiría muy orgullosa si alguien cogiera unos malos apuntes de algo mío (por desordenados e inconclusos) y lo convirtiera en una historia tan maravillosa, siempre respetando esas notas originales, y que El rapto del príncipe Margarina me ha parecido una fabulosa historia apta tanto para niños como para adultos, ideal para enseñar valores y para admirar, aún más, la buena literatura.
Y tú, ¿te atreves a ir con Johnny en busca del príncipe?
Cristina Monteoliva


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lunes, 25 de septiembre de 2017

Reseña: TESS DE LOS D´URBERVILLE, de Thomas Hardy.

Título: Tess de los d´Urberville
Autor: Thomas Hardy
Traducción: Catalina Martínez Muñoz
Publica: Alba Editorial
Páginas: 480
Precio: 28 €

Hay personas con un alto sentido de la moral. Para ellas, hay cosas que están muy mal y cosas que están muy bien, y las personas que las hacen son, respectivamente, muy malas o muy buenas. Si una persona hasta entonces buena comete un error, estas personas con tal altos valores morales dirán que ya son malas para siempre. Los puntos intermedios no existen, y de nada vale pedirles que miren caso por caso antes de opinar. Pensando en este tipo de personas, pero de la época victoriana, escribió Thomas Hardy una magnífica obra. Esta no es otra que Tess de los d´Urberville, la novela de la que os hablo a continuación.
La vida de John Durbeyfield, conocido holgazán y alcohólico de la aldea de Marlott, cambia para siempre el día que descubre que su apellido es una deformación de d´Urberville. Supuestamente, John desciende de un noble y viejo linaje que se extinguió hace años, al igual que sus riquezas. Convencido de que se puede sacar algo provechoso de este descubrimiento, John y su esposa animan a la mayor de sus numerosos hijos, la joven Tess, a visitar a unos parientes lejanos que viven a unos kilómetros de su casa. Los parientes, en realidad, no son tales, pues el rico dueño de las tierras y la casa a la que llega Tess, ya fallecido, acuñó el apellido como propio no mucho tiempo atrás. En la casa, Tess se encontrará con un puesto de trabajo relativamente sencillo de desempeñar, una viuda ciega obsesionada con las aves y su hijo, Alec, un joven seductor que no tardará en echarle el ojo a la hija mayor de John. Aquello que le ocurre a Tess mientras trabaja para los falsos d´Uberville marcará para siempre su vida, convirtiéndola en una auténtica pesadilla.
Tess, la hija mayor de John Durbeyfield es una chica trabajadora e inteligente, aunque también muy inocente, dispuesta a hacer cualquier cosa por ayudar a sus padres y sus hermanos. Prácticamente empujada por sus progenitores, viajará hasta la casa de unos supuestos familiares lejanos. Allí se verá acosada por Alec, el hijo de la viuda dueña del lugar. Demasiado joven para conocer el mundo, Tess acabará siendo víctima del primo lejano, lo que, sin lugar a duda, dejará una mancha muy negra en su expediente moral. Pero aunque Tess está dispuesta a quedarse soltera, pronto el amor se cruza en su camino. ¿Será posible que la joven pueda por fin ser feliz con el hombre al que quiere?
El narrador de esta historia no es una voz cualquiera: es la de alguien que conoce la moral de su época y los claros prejuicios que la gente de su tiempo tiene a la hora de juzgar a los demás. Intentando remover las conciencias de sus semejantes, gracias a un experimento tan literario como sociológico, esta voz nos cuenta la historia de una muchacha desgraciada. Esta muchacha, pobre pero inteligente, voluntariosa pero inocente, comete lo que a la vista de todos podría ser una falta grave. El narrador intentará que reflexionemos sobre su posición en cada momento, de lo que hace y lo que no hace, de si acaso podría una chica como ella hacer algo para impedir que ese hecho oscuro tuviera lugar en su vida. Asimismo, nos hace preguntarnos, con consternación, si a un hombre en su misma situación, en su época, se la juzgaría de la misma manera.
Tess de los d´Urberville es, sin lugar a dudas, una gran novela, tanto por su prosa, que nos transporta fácilmente a los valles ingleses de la época victoriana para conocer sus paisajes, sus gentes y sus costumbres, como por la perfectamente construida historia feminista de Tess, esa mujer que ha de cargar con la duda, el miedo, la tristeza, la preocupación y la vergüenza durante buena parte de su vida. Es desesperanzador comprobar, por cierto, que lo que le pasa a la chica protagonista de esta novela le está pasando continuamente en el mundo a muchas otras. Incluso que si le preguntáramos por su caso a muchas de esas personas del mundo más desarrollado con altas premisas morales, dirían que la mancha negra del expediente de Tess habría de perdurar. Avanzamos tanto en unas cosas, y tan poco en otras. Es por eso que debemos leer historias que nos entretengan, pero que también nos hagan reflexionar, replantearnos cosas continuamente. Como Tess de los d´Urberville, diría yo. En serio: no dejéis escapar esta lectura. Pero preparaos: es imposible salir indemne de este libro. Ni para todos sus personajes ni para nosotros, los lectores.
Cristina Monteoliva


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domingo, 24 de septiembre de 2017

Reseña: LA LÍNEA DEL FRENTE, de Aixa de la Cruz.

Título: La línea del frente
Autora: Aixa de la Cruz
Publica: Salto de Página
Páginas: 184
Precio: 16,90 €

Alguna vez, recordando algún hecho del pasado junto a un familiar, he podido comprobar que aquella anécdota no tenía una sola versión, sino al menos dos. Para mayor sorpresa, las versiones eran totalmente contradictorias, como si cada uno de nosotros lo hubiéramos vivido en dimensiones distintas de la realidad. El caso es que no siempre recordamos los hechos tal y como sucedieron, y a menudo tendemos a rellenar los huecos que nuestra memoria no recuerda con datos totalmente inventamos, inconscientemente. Para saber de este tema y otros también interesantes, nada mejor que leer La línea del frente, de Aixa de la Cruz: el libro del que paso a hablaros a continuación.
Tras romper con su novio Carlos, Sofía se traslada desde Barcelona a la urbanización turística de Laredo en la que sus padres tienen un piso frente al mar. Sofía necesita la soledad de la urbanización en invierno para escribir su tesis doctoral sobre el escritor Mikel Areilza, un militante de ETA que se escapó a Argentina y que poco después de que sus delitos prescribieran, se quitó la vida. Esa es la excusa. La verdadera razón de Sofía para mudarse a un lugar tan apartado del mundo y de las comodidades de la ciudad es que Jokin, su amor de adolescencia, está cumpliendo condena en la cárcel cercana. Sofía espera retomar la relación con él al tiempo que, a través de los diarios del dramaturgo argentino Arturo Cozarowski intenta conocer mejor a Mikel Areilza. Lo que acaba descubriendo tanto de uno como de otro no solo cambiará la forma que tiene de verlos sino también su forma de verse a sí misma. ¿Conseguirá salir indemne de esta aventura?
La narradora y protagonista de esta historia, Sofía, es una mujer inteligente que huye de un pasado reciente, para paradójicamente, encontrarse con un pasado remoto. Tras una vida de pasividad ante el conflicto vasco, primero, y sumisión en su relación de pareja, después, espera encontrar en Jokin, su amor del instituto, la valentía que cree que le falta, la empatía hacia el conflicto vasco y, sobre todo, la mayor de las historias de amor.
La narración de Sofía se alterna con otros recursos literarios, como los extractos del diario de Arturo Cozarowski, un desesperado dramaturgo argentino que conoce de primera mano cómo fueron los últimos días del escritor y militante de ETA Mikel Areilza. ¿Qué le llevaría a suicidarse? ¿Tiene algún sentido su muerte desde el punto de vista del dramaturgo? ¿Y del de nuestra protagonista?
Por otro lado, tenemos también las sinceras cartas que le escribe Jokin a Sofía y las visitas que Sofía le hace a Jokin a la cárcel. Estas visitas, así como el encuentro que ella tendrá con el único e inquietante vecino que tiene en su retiro costero, las encontramos transcritas como si de una obra de teatro se tratara. La explicación a esto la encontramos volviendo a los diarios del dramaturgo argentino. Pero si os lo cuento, dejaría de tener su gracia. Así que ya sabéis: si queréis desvelar el misterio, tendréis que leer este libro.
¿De qué nos habla realmente La línea del frente? En primer lugar, del conflicto vasco, como un hecho vivido de formas muy distintas en la comunidad autónoma: casi tantas como habitantes hay en las tres provincias que la conforman. En segundo lugar, de la soledad y de la necesidad que tenemos de encontrar personas afines a nuestros gustos y formas de ser no ya solo para combatirla, sino también para reafirmarnos como individuos. Y en tercer lugar, y más importante, de la manera interesada que, inconscientemente, tenemos de distorsionar nuestros recuerdos, de forma que es casi imposible discernir cuánto de realidad y cuanto de ficción habita en nuestras mentes. ¿Conocemos realmente a los demás, entonces? ¿Y a nosotros mismos?
La línea del frente, en definitiva, es una novela que, a través de la experimentación literaria y la explotación de la narración en primera persona, invita al lector a intentar entender el mundo de su protagonista gracias a sus recuerdos y vivencias, así como los de otros personajes. Se trata esta de una obra arriesgada, en cuanto nos hace plantearnos si no vivimos todos inmersos en una ficción, y por hablar sin tapujos del siempre candente conflicto vasco. Una historia llena de matices que está esperando que los descubras a través de su lectura. ¿O es que acaso piensas dejar sola a Sofía en la playa de Laredo? Espero que no. Pero, cuidado: conocerla puede ser peligroso.
Cristina Monteoliva



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sábado, 23 de septiembre de 2017

Reseña: MEXIQUE, EL NOMBRE DEL BARCO, de María José Ferrada y Ana Penyas.

Título: Mexique, el nombre del barco
Texto: María José Ferrada
Ilustraciones: Ana Penyas
Publica: Libros del Zorro Rojo
Páginas: 32
Precio: 12,90 €

La Guerra Civil Española produjo tantas muertes como heridas profundas que aún hoy en día intentamos curar. Una forma de intentar hacerlo es hablar de todo lo que sucedió durante las numerosas batallas, pero también en el ámbito de lo civil. Es de todos conocido que muchas personas tuvieron que salir de España antes, durante y después de la guerra. Muchas de ellas eran niños. Algunos viajaron a Rusia. Pero otros también lo hicieron a países como México. Mexique, el nombre del barco, es un libro ilustrado que habla de este viaje, y del que a continuación os hablo yo.
El 27 de mayo de 1937, 456 niños y niñas, hijos de republicanos españoles, se separaron de sus familiares. Sus padres les dijeron que sería por poco tiempo, que aquel barco en el que subirían solo les llevaría fuera de España por unos pocos meses. Ninguno de ellos sabía que Morelia, en México, se acabaría convirtiendo en su nuevo hogar. Ochenta años después de este gran viaje, Libros del Zorro Rojo publica este álbum ilustrado para que este episodio de nuestra historia no quede en el olvido.
Mayo de 1937 fue un mes gris, casi negro. El triste viaje de aquellos niños que partieron hacia México en un gran barco también tuvo que serlo, de ahí que este libro en el que las imágenes son más numerosas que el texto esté lleno de esos colores. Solo el rosa y el rojo adornan de vez en cuando algunas de estas imágenes tan duras y profundas para hacernos notar la tristeza de las caras y la gravedad del momento.
La historia, narrada por uno de los pequeños viajeros, es tan amarga como sencilla: los republicanos, temiendo por las vidas de sus hijos, los enviaron, al menos a 456 de ellos, en un barco a México. Una vez allí, el tiempo pasó sin que pudieran regresar. Una vez que lo hicieron, España era otra, los españoles eran otros. Unos se adaptaron, otros, no pudieron.
Méxique, el nombre del barco, con la sencillez de su narración y el pesar que transmite con sus imágenes, intenta hacer llegar esta historia a lectores de todas las edades. Para que no quede en el olvido, pero también para que aprendamos que si bien en el pasado fueron nuestros compatriotas los que tuvieron que huir a otros países, es normal que otros padres con otros hijos huyan de sus naciones en guerra en estos momentos. Un libro muy recomendable para recordar, para entender: para empatizar y solidarizarnos con el prójimo. Porque, ¿y si volviera a pasarnos a nosotros?
Cristina Monteoliva


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viernes, 22 de septiembre de 2017

STEPHEN KING Y LOS LUGARES COMUNES.

Siempre se habla de Stephen King; pero últimamente más aún. Primero, porque la adaptación al cine de su novela IT parece que está gustando mucho a los que van al cine a verla (no es mi caso: el pueblo sigue castigándonos sin cine cubierto, y cuando lo abren, programan películas que no me interesan nada); y segundo, porque el veintiuno de septiembre cumplió setenta años.



Sucede que cuando hablamos de Federico García Lorca, o de Mario Vargas Llosa, o de Almudena Grandes, o de Espido Freide, o de cualquier otro escritor conocido, casi nunca añadimos nada más, ¿verdad? No es necesario ninguna floritura: tú dices el nombre de un autor famoso, y ya sabes que la gente lo ubicará en seguida. Pero cuando se habla de Stephen King siempre se le apostilla alguna cosa. Ejemplos de ellos son “Stephen King, el rey del terror” o “Stephen King, el de Maine”. Esta última expresión parece que está muy de moda este año. Y yo, qué queréis que os diga, cada vez que la leo, me retuerzo en mi silla como la mala víbora de las letras que soy. Y es que si las comas puestas a lo loco, las faltas de ortografía tochas y los puntos suspensivos que no tienen nada de suspense me ponen de los nervios, los lugares comunes ni os cuento. Y todo lo que se repite tras Stephen King, lo es.
Un lugar común puede ser una palabra, o aunque generalmente se encuentra como un grupo de palabras, o toda una idea, que se repite hasta la saciedad, de tal manera que aquello que el primero que formuló era tan original, con el tiempo se convierte en una cosa muy manida. Ejemplos de lugares comunes son: amigos de lo ajeno, quedarse a cuadros, llover a cántaros o rabiosa actualidad. Para ampliar información sobre los lugares comunes y ver unos cuantos ejemplos, os aconsejo este breve artículo del Taller Paréntesis: http://www.tallerparentesis.com/2016/03/26/lugares-comunes/
Todos empleamos lugares comunes. Continuamente. Sobre todo en el lenguaje oral, tan poco dado a la reflexión anterior al verbo (o sea, que pensamos poco antes de hablar). Pero si eres escritor, tienes que tener cuidado: los lugares comunes tienden a encadenarse, de tal forma que al final tu texto se convierte en una sucesión de frases hechas que pueden dificultar la lectura, incluso aburrir al lector.
¿Es inevitable que alguna vez se cuele aunque solo sea uno, pequeñito, mísero, en un texto? No os lo voy a negar. A los escritores se nos cuelan muchas cosas, sobre todo por culpa de la ceguera que nos da después de estar tanto tiempo corrigiendo un mismo texto. Pero si no lo detectamos nosotros mismos, intentemos buscar lectores cero (que no nulos, precisamente), que nos sepan indicar estos fallos. Porque, ya sabéis: es importante ofrecer buenas historias, llenas de contenido e impredecibles para los lectores, con personajes bien perfilados y demás; pero también hay que cuidar la manera de contar esas historias para que también en ese sentido sean originales: únicas.
Volviendo a Stephen King, yo sigo pensando que con decir solo su nombre ya todo el mundo se entera de quién estamos hablando. Pero si aun así queréis adornar vuestras frases cuando habléis de él, porque lo adoráis, porque sabéis un montón de él, por lo que os apetezca, por favor, intentad sed más originales (al menos si queréis que yo siga leyendo lo que tenéis que decir sobre él). ¿Cómo? Aquí van unas cuantas cosas que se me ocurren:
-El que vende millones de libros a la semana.
-El que todos los otros autores envidian.
-El que vivía en una caravana (porque vivía en una caravana, ¿verdad?)
-El que le pone nombres a los coches.
-El que escribe sobre niñas que se cabrean mucho en los bailes.
-El que ha logrado que te den miedo los payasos.
-El que ha escrito más novelas de terror que ningún coetáneo suyo (y lo bien que quedas usando una palabra como “coetáneo”, ¿eh?).
-El que lleva gafas gordas.
-El que no se opera de la vista.
-El que come repollo por la noche (me lo he inventado).
-El que sabe qué va a pasar en la octava temporada de Juego de Tronos (también me lo he inventado).
-El que no se va a quedar calvo.
-El que no gasta dinero en tinte para el pelo.
-El que os querrá siempre aunque no digáis que es de un estado de América llamado Maine o que es el rey de las novelas de miedo.



En fin, amigos lectores de este blog, os invito a que me sorprendáis con vuestros textos sobre este autor y cualquier otro, que sigáis leyendo a Stephen King, y que si encontráis un lugar común en este artículo, ¡me lo digáis con todo vuestro rencor!
Cristina Monteoliva



domingo, 17 de septiembre de 2017

Entrevista: DÉBORAH F. MUÑOZ.

Queridos lectores,

os decía en un artículo anterior que todos los autores que quisierais ser entrevistados en La Orilla de las Letras solo teníais que indicarlo, y Déborah F. Muñoz no ha tardado en interesarse.
         Déborah es una escritora incansable que a los dieciocho empezó a publicar sus trabajos en blogs y, gracias a sus lectores, que la han animado a mejorar y a seguir escribiendo, autopublicó tres novelas en papel: Atrapada en otra dimensión, Viajera interdimensional e Incursores de la noche, y una novela corta ilustrada, Eladil, además de relatos en decenas de antologías literarias. Luego, tras sacar Amigos o algo más con Divalentis, autopublicó Enemigos o algo más, la historia de otro de los Tres Ángeles. Posee también un blog de reseñas literarias, http://escribolee.blogspot.com.es y participa activamente en grupos de lectores y escritores de diversos ámbitos. A lo largo de su extensa carrera literaria, ha escrito cientos de relatos, y está recopilando los mejores en diversas antologías, como 126 trocitos o 48 trozos de fantasía y ciencia ficción. Además, ha incursionado en el género de la no-ficción con el título ¿Dónde está mi tiempo?
         Pero eso no es todo. Déborah tiene mucho que contar. Si queréis saber qué cosas, no tenéis más que seguir leyendo este artículo:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Siempre me recuerdo escribiendo, de pequeña fundé una revista de relatos con mi hermano que tenía la friolera de un lector (mi madre) y empecé varias novelas: una de suspense en la que se sabía desde el principio que el malo era el calvo, una sobre un ladrón y la hija de un mafioso que no llegó a buen puerto porque me di cuenta a media historia de que no tenía sentido, y El legado de Aliene. Esta última la acabé, pero tengo que reescribirla porque por entonces mi estilo no era muy bueno. Luego empecé a tomármelo más en serio y a meterme en el mundillo de los blogs y ya fue un no parar: recibí feedback de mis lectores, me apunté a varios cursos e hice muchos experimentos literarios en escribolee, http://escribolee.blogspot.com.es, que me ayudaron a ir mejorando y a llegar a donde estoy.

¿Qué autores crees que te han influido como escritora?
No sabría decir referencias claras, puesto que creo firmemente que todo lo que leo me influye en mayor o menor medida: tanto lo que me gusta como lo que no me gusta, los libros magistralmente escritos y los libros de dudosa calidad... De todos se puede aprender lo que hacer y lo que no hacer, y de todos saco una lección en un sentido u otro que me llevan a mejorar lo que escribo. Por eso leo tanto y tan variado, al final, mi estilo es una mezcolanza de tantísimas referencias que no recuerda a nada en concreto... o al menos eso intento.

¿Cuál ha sido el último libro que has leído? ¿Nos lo recomendarías?
El último libro que he leído es Cor Draconis, tenía mucho potencial pero la falta de conflicto y las repeticiones hicieron que no sea uno de esos que recomendaría. Últimamente he tenido una sorprendente mala racha de lecturas: ya van cinco novelas que no me convencen del todo. Así que, como quiero hacer una recomendación en esta pregunta, vuelvo atrás en el tiempo y digo el último libro que leí y me encantó: Stardust de Neil Gaiman. Es una maravilla, original y bien escrito, si tenéis oportunidad de leerlo, ¡no lo dudéis!

No paras de escribir, publicas artículos en tu blog y tienes un trabajo fuera del mundo de la escritura. ¿Cómo consigues hacer tantísimas cosas a la vez?
Pues tengo mi método para aprovechar cada minuto organizando las tareas en horarios adaptados a cada situación. Es complejo de explicar en pocas líneas, incluso en pocas páginas, y requiere muchas tablas y ejemplos prácticos, por eso lo escribí en el libro ¿Dónde está mi tiempo? ^^.



Has publicado nueve libros, la mayoría de ellos por tu cuenta. ¿Tanto cuesta encontrar editorial hoy en día o ha sido simplemente decisión tuya?
En realidad, hay varias editoriales que han contactado conmigo para publicar mis libros, incluso algunos de los que ya están en Amazon desde hace tiempo. El problema es que los contratos que me ofrecen no me compensan a nivel económico, o me parecen una tomadura de pelo, así que siguen autopublicados: no pienso entregar mis obras a cualquiera para que se lucren de ellas sin que a mí me compense solo por el hecho de decir “he publicado con...”
Con Amigos o algo más decidí probar a trabajar con Divalentis porque me ofreció un contrato que me parecía justo y Sergio es un gran editor del que aprendí muchísimo a la hora de mejorar mi obra, pero al final los resultados fueron los mismos que cuando autopublicaba: se vendió más o menos igual, yo tuve que currarme la promoción como si fuera un libro autopublicado y, como había tropecientos intermediarios en el proceso (que si el editor, que si la distribuidora, que si la librería...), al final me llevé mucho menos dinero por un texto al que tuve que dedicar muchísimo más esfuerzo.
Dado que yo escribo para disfrutar, pero publico para sacarme un dinerillo extra, decidí, con Enemigos o algo más, continuar mi camino como hasta ahora: autopublicando e invirtiendo mis ahorros en una buena corrección y en hacer una edición preciosa, con la que todo el beneficio (una vez recuperados los costes) sea para mí. Eso no significa que rechace volver a trabajar con editoriales, pero me tendrían que hacer una oferta muy suculenta.

¿Qué ventajas y qué inconvenientes le ves a la autopublicación?
Las ventajas son, básicamente, la libertad, que tienes el control de todo el proceso y que todo lo que ganes es para ti: nadie se lucra a costa de tu creatividad.
Las desventajas son que, si quieres hacerlo bien y no tomar el pelo a tus lectores, tienes que invertir mucho dinero y te arriesgas a no recuperarlo si no se vende bien (si trabajas con editorial, esa inversión la hace el editor). Además, distribuir el libro y llegar a ciertos grupos de lectores (como los que solo compran en librería tradicional o los que siguen pensando que los autopublicados son solo gente que no encuentra una editorial, cuando eso no es ni de lejos cierto) es muy, pero que muy complicado.
Aparte, se supone que las editoriales te ayudan a vender y, si autopublicas, no tienes ese apoyo. Aunque ya digo que esto ya cada vez pasa menos porque las editoriales últimamente pasan de mover un dedo para vender y se limitan a distribuir el libro en librerías, organizar alguna presentación y poco más, por lo que el autor acaba por hacer ese trabajo de todas formas.

Y, por el contrario, ¿qué ventajas y qué inconvenientes le ves a la publicación con una editorial tradicional?
La ventaja es que te despreocupas del proceso de publicación: tienes a alguien que se asegura de que el libro salga bien corregido, bien maquetado, con una portada bonita y con una distribución adecuada. Esas cosas son un auténtico cometiempo. También, y léase la respuesta anterior, se supone que se preocupan por vender el libro y se molestan en buscar formas de hacerlo. Y tienes la posibilidad de llegar a más gente.
Las desventajas son que, aunque el autor es el origen de todo y sin su creatividad no existe este mercado, al final es el que menos dinero se lleva en todo el proceso de publicación. Además, tu libro deja de ser completamente tuyo durante los años que hayas firmado (y, si las cosas van mal con el editor, cuesta recuperar los derechos).
También, muchas cosas escapan de tu control y no todo tiene por qué estar a tu gusto. Por ejemplo, a mí me pasó que alguien escaneó y pirateó Amigos o algo más. Le dije a mi editor que, como de todas formas estaba ya en internet, lo subiera de una vez en edición digital a Amazon, pero tuve que esperar casi un año hasta que se decidió a hacerlo. Moraleja: todo el que quería leerlo en versión digital buscaba la edición pirata, pero por más que le insistí era algo que tenía que subir él y yo no podía hacer nada más que desesperarme.

Al menos cuatro de tus novelas son románticas. Tú, que sabes más de la materia, dinos: ¿por qué crees que los lectores se inclinan tanto por obras que siguen la estela de novelas como Cincuenta sombras de Grey?
Lo primero, decir que siempre ha habido lectores que se inclinan por ese tipo de obras, pero Cincuenta sombras de Grey ha logrado que esos lectores ya no se oculten por leer esas cosas. Ayuda también que las portadas hayan evolucionado tanto y ya no den tanta vergüenza ajena.
Pero el porqué de que les guste es que, en el fondo, todos deseamos vivir una historia de amor y ser la mujer que “salva” al protagonista. Todas las historias en la línea de Grey acaban en la parte del final feliz, con él redimido, y los problemas de pareja de después ni se mencionan, así que, aunque llegar a ese punto fuera complicado para los protagonistas (porque, si no, no tiene gracia), al final de la historia el lector se siente satisfecho porque todo es perfecto. Además, el protagonista masculino suele ser el prototipo de hombre con el que resulta fácil tener fantasías (atractivo, con dinero o un buen trabajo...), mientras que ella suele ser una mujer con la que resulta fácil identificarse pero con fuerza suficiente para acabar con la oscuridad de él.
Además, si te fijas, todas las historias románticas que triunfan masivamente tienen algo más que romance en su argumento (en general, la mayor parte de los libros románticos se nutren de otros géneros: sea histórico, sea suspense, sea erotismo, acción, fantasía...). Por ejemplo, Cincuenta sombras, con todos sus defectos, es una historia de amor, sí, pero también tiene elementos que despiertan la curiosidad, drama, erotismo y, cuando empieza a perder fuelle, una trama de thriller que mantiene el “enganche” del lector.
Por último, anotar que también hay que tener en cuenta que, aunque la calidad literaria de estos libros es cuestionable en muchos casos, cuantas más lecturas lleve a sus espaldas un lector más exige a lo que lee. Al final, estos libros sirven de enganche para que los que acaban de descubrir el género busquen otras novelas similares y, afortunadamente, hay muchas novelas románticas con una calidad extraordinaria que van subiendo poco a poco el listón del lector, lo cual es algo que hay que agradecer ^^.


Sé que tus novelas románticas, aunque no las he leído, se diferencian bastante de las obras mencionadas en la pregunta anterior. ¿Qué intentas transmitir en ellas?
Cuando las escribo por primera vez no intento transmitir nada, simplemente tecleo lo que me sale, en plan brújula y sin saber qué pasará a continuación.  Es cuando los reescribo cuando empiezo a encontrar y potenciar elementos que me resultan interesantes para transmitir ciertas ideas e invitar al lector a reflexionar.
Por ejemplo, Eladil, aunque sea de fantasía, es una historia sobre bullying y da que pensar sobre las consecuencias de tratar mal a una persona, por mucho que parezca que hay motivos para ello.
El mundo en que está ambientado Incursores de la noche da mucho que reflexionar sobre la contaminación y el afán del hombre por acaparar recursos sin pensar en las consecuencias, sobre los peligros de no cuestionarse el sistema... También transmite valores como el compañerismo y el trabajo en equipo, la lealtad...
En Amigos o algo más, además de la inseguridad, se tratan temas como la ética laboral, la independencia o el valor de descubrir cosas nuevas y en Enemigos o algo más se habla de la responsabilidad, de la familia, de segundas oportunidades y de cómo los prejuicios y una actitud poco abierta pueden llevarte a juzgar mal a una persona.

¿Cuál de tus libros es tu favorito y cuál de ellos te costó más escribir?
Eso es como decirle a una madre que elija cuál de sus hijos es su favorito, no vale XD. No sé, digamos que es Atrapada en otra dimensión, porque fue el que lo empezó todo y los demás no existirían si no fuera por él. Pero vamos, todos son mis favoritos en algún aspecto y a todos les quiero por igual.
En cuanto a cuál me costó más, diría que Eladil. No solo porque todas las ilustraciones del interior las hice yo y eso conlleva mucho esfuerzo, sino porque es un dramón de cuidado y tanto la situación planteada como los personajes son tan complejos que me llevó mucho trabajo conducirlos en la dirección correcta.

¿Por cuál de tus libros debería comenzar alguien que quisiera adentrarse en tu obra?
Cuando me hacen preguntas en este sentido, siempre pregunto qué tipo de lector es “alguien”. Si quiere leer un libro divertido y algo loco, debería empezar por Atrapada en otra dimensión. Si quiere leer algo romántico y divertido, por Amigos o algo más. Si quiere acción, Incursores de la noche es la elección correcta. Si quiere algo de drama pero con final feliz, las mejores opciones son Eladil (corto y juvenil) o Enemigos o algo más. Si quiere leer relatos cortos, puede elegir entre 126 trocitos (microrrelatos de todos los géneros imaginables) y 48 trozos de fantasía y ciencia ficción. Y por último tenemos ¿Dónde está mi tiempo?, que es no-ficción y ayuda a organizarse para que los días cundan más ^^.
Adjunto un esquema bastante aclaratorio.



¿Cómo ves tu carrera en el futuro?
Pues un poco como ahora (aunque espero que con más lectores y seguidores: si no crecen es que no me recomiendan, así que mal andamos): escribiendo por afición, publicando cuando puedo y lo creo oportuno, compartiendo mis relatos con quien quiera leerlos y embarcándome en todos los proyectos que me llamen la atención.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?
Ahora mismo estoy acabando la historia de Sombra, el elfo nigromante que aparecía en Incursores de la noche. Los lectores llevan años reclamando la historia, pero es muy compleja y requiere tiempo.
También quiero hacer otra antología de relatos, de género romántico. Y desde hace años me estoy documentando para una novela sobre el Antiguo Egipto, pero soy tan tiquismiquis que hasta que no sea una experta en la materia no me pondré a escribir. También tengo que reescribir la historia de David, el amigo de Charles y Leo, y unas cuantas novelas más que tengo en el cajón en “reposo”, debo acabar una novela compuesta sobre un personaje cuyos relatos empecé a publicar hace tiempo en escribolee (Terral)... Vamos, que tengo trabajo para unos cuantos años.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Solo mi agradecimiento por hacérmela :)

Muchas gracias a ti, Déborah, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Si alguien merece el éxito, por su energía y su esfuerzo, esa eres tú, así que espero que pronto te conozcan muchísimos más lectores y tu carrera suba como la espuma.
Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar al otro lado de la pantalla un día más. Y ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva